En un aceite de alta calidad como el nuestro, lo ideal es que no existan sedimentos. El sedimento solo aparece en aceites que no han sido filtrados.
Aunque el aceite "sin filtrar" tiene su público a principios de cosecha, en Almazara Real apostamos por el filtrado profesional por tres razones fundamentales:
Pureza y Oxidación: Los sedimentos son pequeñas partículas de piel, pulpa y hueso de la aceituna. Con el tiempo, estas partículas fermentan en el fondo del envase, oxidando el aceite y provocando que se enrancie prematuramente.
Vida Útil: Un aceite con sedimentos (sin filtrar) debe consumirse en un plazo máximo de dos meses para disfrutar de sus propiedades. El aceite filtrado, en cambio, mantiene su frescura, sus polifenoles y su sabor intactos durante mucho más tiempo.
Uso Gastronómico: El aceite sin filtrar se recomienda exclusivamente para su uso en crudo y de forma inmediata. Al filtrar nuestro AOVE de olivos centenarios, garantizamos un producto estable, limpio y versátil tanto para alta cocina como para el consumo diario.
Nuestro consejo: Si busca la máxima expresión del aroma y la salud de un Picual centenario, elija siempre aceites limpios y brillantes que garanticen una conservación óptima desde el primer día hasta el último.