El paso al envasado marcó un antes y un después. Mi inquietud por el aceite de oliva y la aceituna me impulsó a aprender cada secreto del olivo para ofrecer un producto excepcional.
El salto a internet lo transformó todo. Miguel Ángel, curtido en la dura recolección, se unió aportando su esfuerzo y un conocimiento profundo del trabajo en el campo.
Desde 2010, él se especializó en catas y gestión de fábrica. Llevar este "oro líquido" por todo el territorio español nos permitió entender qué buscaba realmente el consumidor de aceite de oliva.
La satisfacción de nuestros clientes con este manjar de Jaén nos dio el impulso definitivo para crear Almazara Real, nuestra propia marca de confianza.
Hoy, gracias a internet, llevamos nuestro AOVE a cada rincón del país. ¡Estamos encantados de acompañarte en tu compra de aceite de oliva!